Lo que las personas con LMC deben saber sobre los tatuajes, los piercings, el alcohol y la alimentación 

Un diagnóstico de LMC no significa que todo tenga que cambiar, pero algunas decisiones que antes eran sencillas ya no lo son tanto. Esto se debe a que lo que comes, lo que bebes y algunas de las decisiones que tomas pueden interferir con tu tratamiento de formas inesperadas. A continuación, te presentamos algunas de las preguntas más frecuentes que se plantean las personas cuando se les diagnostica LMC por primera vez. 

¿Cambia la LMC lo que puedo comer? 

La mayoría de las personas con LMC no necesitan seguir una dieta especial. Según Blood Cancer UK, lo importante es comer bien y prestar atención a la seguridad alimentaria, en lugar de eliminar una larga lista de alimentos. La principal excepción es cuando el tratamiento viene acompañado de instrucciones específicas. Algunos medicamentos para la LMC interactúan con ciertos alimentos o deben tomarse a determinadas horas. El nilotinib, por ejemplo, debe tomarse con el estómago vacío, según Cancer Research UK, ya que la comida puede afectar a la cantidad de fármaco que absorbe el organismo. 

Si tu tratamiento ha reducido tu recuento de glóbulos blancos, es posible que también debas tener más cuidado con ciertos alimentos. Esta afección, conocida como neutropenia, puede agravar las infecciones de origen alimentario, por lo que es posible que debas tener especial precaución con los alimentos de mayor riesgo, como la carne cruda, los lácteos no pasteurizados y las ensaladas preparadas. No todas las personas con LMC tendrán que tomar esas precauciones, pero vale la pena consultarlo con tu equipo sanitario. 

¿Puedo hacerme un tatuaje si tengo LMC? 

Hacerse un tatuaje no queda automáticamente descartado, pero conviene tener más cuidado. Los tatuajes perforan la piel, lo que crea una vía de entrada para las infecciones. Esto es cierto para todo el mundo, pero es más importante cuando los recuentos sanguíneos son bajos. Los Hospitales del University College London recomiendan hablar con su equipo de atención médica antes de hacerse un tatuaje u otro procedimiento cosmético durante el tratamiento, y señalan que un buen cuidado posterior puede ayudar a prevenir complicaciones y favorecer la cicatrización. Si su equipo de atención médica le da luz verde, busque un tatuador de confianza y no ignore ningún signo de irritación o cicatrización lenta una vez realizado. 

¿Es seguro hacerse un piercing? 

Un piercing supone otra lesión en la piel, por lo que se aplican muchas de las mismas preocupaciones, como la infección y la cicatrización. El problema no es que la LMC en sí misma haga que los piercings sean peligrosos, sino que algunos tratamientos pueden dificultar que tu cuerpo combata las infecciones y se cure adecuadamente. Es buena idea consultarlo con tu equipo de atención médica antes de reservar cita. Una vez realizado el piercing, mantén un buen cuidado posterior. Tu perforador te dará instrucciones específicas, y si notas algo raro en los días o semanas siguientes, habla con tu médico lo antes posible. 

¿Puedo beber alcohol mientras tomo mi medicación para la LMC? 

Si buscas en Internet, encontrarás muchos consejos que dicen que las personas con cáncer deberían evitar el alcohol por completo. Eso no es incorrecto, pero tampoco es toda la historia. Según Cancer Research UK, el consumo de alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer, y que sea seguro para ti beber depende de tu situación y de tu tratamiento. Para las personas en tratamiento contra la LMC, puede que valga la pena ser más precavido, sobre todo si los efectos secundarios ya son un problema o si tu medicación debe controlarse de cerca. Si no estás seguro, tu médico o farmacéutico pueden darte una respuesta basada en la medicación que estás tomando. 

¿Es contagiosa la LMC? 

Como señala la Sociedad Americana contra el Cáncer, el cáncer no se transmite por contacto cercano. Eso significa que la LMC no es algo que se pueda contraer por el tacto, los besos, compartir comida o simplemente estar cerca de otra persona.